Saltar al contenido principal
Hantaradar

treatment

Vacunas contra hantavirus: en qué punto está la investigación en 2026

Existen vacunas inactivadas contra FHSR en Corea y China; el SPH no tiene vacuna autorizada. Candidatas de ARNm y ADN avanzan.

La disponibilidad de vacunas contra hantavirus es una historia de dos regiones. En Corea y China, vacunas inactivadas derivadas de cultivo celular contra FHSR (Hantavax y otras) están en uso desde los años 90 con seguridad razonable y eficacia moderada frente a los virus Hantaan y Seoul. No forman parte de los calendarios rutinarios en otros lugares. Para el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), ninguna vacuna está autorizada en el mundo a fecha de 2026. La dispersión geográfica de la enfermedad por América, el pequeño número de casos anuales (típicamente unos cientos) y la histórica baja inversión han dejado al SPH como un objetivo desatendido. Líneas de investigación activas: 1. Vacunas de ADN: candidatas que codifican las glicoproteínas (Gn y Gc) del virus Andes o Sin Nombre han mostrado inmunogenicidad en ensayos fase 1/2 en EE. UU. Se exploran regímenes de prime-boost heterólogo combinando ADN con vacunas inactivadas o proteínas recombinantes. 2. Plataformas de ARNm: tras el COVID, varios grupos han lanzado vacunas candidatas de ARNm contra hantavirus. ARNm formulados en nanopartículas lipídicas que codifican antígenos de glicoproteína han entrado en desarrollo preclínico y clínico temprano. 3. Anticuerpos monoclonales: aunque no son vacunas, los anticuerpos neutralizantes contra glicoproteínas del virus Andes han mostrado protección en modelos animales y se estudian como profilaxis postexposición para personal sanitario en clústeres. 4. Vacunas subunitarias recombinantes: las formulaciones basadas en proteínas usando glicoproteínas vectorizadas en virus o expresadas en levadura siguen siendo una línea estable de investigación. El clúster del crucero de 2026 ha renovado el interés y las peticiones de financiación para el desarrollo de vacuna contra SPH. Las agencias de salud pública, incluida la OPS y los NIH, han priorizado el hantavirus entre los patógenos de potencial pandémico bajo vigilancia. Por ahora, la respuesta operativa para regiones con SPH sigue siendo: control de roedores, evitar la exposición y reconocimiento clínico precoz.